Por término medio, los tratamientos duran entre 10 y 30 minutos y suelen realizarse cada dos o tres días. Muchos pacientes informan de mejoras significativas tras unas pocas sesiones. Según el estado y la gravedad de la enfermedad, los tratamientos también pueden realizarse varias veces al día.
En el tratamiento de diagnóstico con papimi, se explora el cuerpo con un aplicador para buscar más puntos débiles y regiones problemáticas.
El médico ajusta la distancia y la dosis de la Inducción de Iones mediante la retroalimentación del paciente, lo que permite una terapia indolora y el mayor Efecto posible.
El médico ajusta la distancia y la dosis de la Inducción de Iones mediante la retroalimentación del paciente, lo que permite una terapia indolora y el mayor Efecto posible.
El aplicador se sujeta cerca de la parte del cuerpo correspondiente para realizar la Inducción iónica. En función de las necesidades, se ajustan las distancias y se utilizan aplicadores individuales.
Un tratamiento de todo el cuerpo antes de la aplicación local propiamente dicha puede lograr resultados más rápidos y completos. Se estimulan el metabolismo y la microcirculación asociada, y el cuerpo se prepara de forma óptima para la terapia.
Un tratamiento de todo el cuerpo antes de la aplicación local propiamente dicha puede lograr resultados más rápidos y completos. Se estimulan el metabolismo y la microcirculación asociada, y el cuerpo se prepara de forma óptima para la terapia.